Ser madre de un bailarín o bailarina es una experiencia única y gratificante, pero también implica muchos retos y responsabilidades. Si tu hijo o hija ha decidido dedicarse al baile, ya sea como hobby o como profesión, seguramente querrás apoyarlo y acompañarlo en su camino. Pero ¿cómo hacerlo de la mejor manera? Aquí te compartimos 10 consejos que te ayudarán a ser una madre de bailarines feliz y orgullosa.
1. Respeta su pasión
El baile es una forma de expresión artística que requiere mucho talento, disciplina y dedicación. Si tu hijo o hija ha elegido el baile como su pasión, respétalo y valóralo. No lo critiques ni lo compares con otros niños o actividades. Reconoce su esfuerzo y su progreso. Apóyalo en sus sueños y metas. Déjalo que disfrute del baile y que se divierta.
2. Infórmate sobre el baile
Para poder entender mejor a tu hijo o hija bailarín, es importante que te informes sobre el baile que practica. Investiga sobre su historia, sus estilos, sus técnicas, sus beneficios, sus riesgos, etc. Asiste a sus clases, ensayos y presentaciones. Aprende el vocabulario básico del baile. Conversa con su profesor o profesora. Así podrás apreciar más su trabajo y ayudarlo en lo que necesite.
3. Cuida su salud
El baile es una actividad física que exige mucho al cuerpo y a la mente. Por eso, es fundamental que cuides la salud de tu hijo o hija bailarín. Asegúrate de que tenga una alimentación equilibrada y suficiente hidratación. Vigila su peso y su crecimiento. Controla sus horas de sueño y descanso. Evita que se exceda en el entrenamiento o que se lesione. Llévalo al médico regularmente y sigue sus indicaciones. (Teniendo en cuenta su edad)
4. Provéelo de lo necesario
Para bailar bien, tu hijo o hija necesita contar con el equipamiento adecuado. Esto incluye la ropa, el calzado, los accesorios y los materiales que requiera según el tipo de baile que practique. No escatimes en la calidad ni en la comodidad de estos elementos. Busca las mejores opciones y ofertas en el mercado.
5. Organiza su tiempo
El baile puede ocupar gran parte del tiempo de tu hijo o hija, pero no debe ser lo único en su vida. Es importante que también tenga espacio para sus estudios, su familia, sus amigos y sus otros intereses. Para ello, es necesario que organices bien su tiempo y le ayudes a establecer prioridades y rutinas. Crea un calendario con sus actividades y compromisos. Respeta sus horarios y plazos. Ayúdales a cumplir con sus deberes y responsabilidades. Es importante agregarles responsabilidades de acuerdo a la edad, para que estén conscientes y aprendan a organizarse.
6. Fomenta su autoestima
El baile es una actividad que puede generar mucha presión y competencia entre los bailarines. Esto puede afectar la autoestima de tu hijo o hija, especialmente si se compara con otros o si recibe críticas negativas. Por eso, es vital que fomentes su autoestima y su confianza en sí mismo. Destaca sus fortalezas y virtudes. Reconoce sus logros y avances. Anímalo a superar sus dificultades y errores. Hazle saber que lo quieres y admiras tal como es. En este caso es esencial mantenerlo sin importar la edad que tengan, nadie se cansa de recibir muestras de amor y apoyo.
7. Sé su fan número uno
Nadie mejor que tú para apoyar y alentar a tu hijo o hija bailarín. Sé su fan número uno en todo momento. Asiste a todas sus clases, ensayos y presentaciones posibles. Graba sus videos y toma sus fotos. Comparte sus éxitos y celebra sus triunfos. Consuélalo en sus fracasos y motívalo a seguir adelante. Demuéstrale tu orgullo y tu alegría por verlo bailar.
8. Dale su espacio
Aunque quieras estar siempre cerca de tu hijo o hija bailarín, también debes respetar su espacio e independencia. No lo agobies ni lo presiones con tus expectativas o consejos. No interfieras en sus decisiones ni en sus relaciones con otros bailarines o profesores. No lo sobreprotejas ni lo limites en sus oportunidades. Déjalo que explore, experimente y aprenda por sí mismo.
9. Comunícate con él o ella
La comunicación es clave para mantener una buena relación con tu hijo o hija bailarín. Habla con él o ella frecuentemente sobre el baile y sobre otros temas de su interés. Escucha atentamente lo que te dice y cómo se siente. Exprésale tus opiniones y sentimientos con respeto y sinceridad. Resuelve los conflictos con diálogo y comprensión.
10. Disfruta el proceso
Ser madre de un bailarín o bailarina es una aventura llena de emociones, sorpresas y aprendizajes para ambos. No te pierdas ningún detalle ni momento de este proceso tan especial e irrepetible. Disfruta cada paso, cada salto, cada giro de tu hijo o hija bailarín.
Esperamos que estos consejos te ayuden a vivir esta experiencia de madre de bailarines de la mejor manera. Gracias por siempre apoyarlos en cada paso de su camino por la danza.